Rotterdam, puerto de entrada a Europa

O cómo una pequeña localidad holandesa se ha ido convirtiendo en una de las mayores ciudades portuarias del continente. Los orígenes de la infraestructura datan del siglo XIV, y con el paso de los años se ha ido ampliando desde el centro de la ciudad hacia el oeste, en su salida al mar del Norte. Hoy en día se extiende a lo largo de 40 kilómetros, con una extensión de 105 kilómetros cuadrados..

Desde 1962 hasta 2002 el Europoort fue el puerto con mayor actividad del mundo, descbancado primero por el de Singapur y más tarde por el de Shanghai. Aún así, permanece como el más activo de Europa. Y no es para menos, ya que se encuentra en una posición estratégica que lo convierte en un punto idóneo de entrada y salida del continente Europeo, con muchos millones de consumidores a una muy corta distancia. En 2013 pasaron por Rotterdam más de 7 millones de contenedores y más de 440 millones de toneladas de mercancía.

Las mercancías que llegan al puerto de Rotterdam pueden ser distribuidas a los mayores centros industriales europeos en menos debido a una integrada red de transporte intermodal. Por barco, tren, gabarra o carretera, los cargamentos pueden llegar a sus destinos en menos de 24 horas. No sólo Europa central, sino Reino Unido e Irlanda, los países escandinavos, los países bálticos y Rusia o España y Portugal están dentro del radio de acción del puerto.

Dentro de las materias que llegan y se van de Rotterdam destacan las industrias petrolífera y petroquímica, de gas, carbón, biomasa y otras materias primas, así como contenedores de productos al por mayor. Gestionado por la autoridad portuaria, Rotterdam funciona 24 horas al día y 7 días a la semana, y tiene capacidad para barcos de cualquier profundidad y tipo de cargamento, lo que lo convierte en una atractiva infraestructura para multitud de empresas, que deciden desarrollar su actividad en él.

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